Traducción del texto de la foto: “ENAMORAMIENTO. A menudo puede ser que haya alguna persona que te parezca especial y que te pases el día soñando y pensando
en ella, y con muchas ganas de verla. Y esta persona tanto puede ser de tu mismo
sexo como del otro. Puede hacerte sentir diferente sin saber por qué. Puede ser
porque la admiras, porque la conoces de toda la vida o porque te gusta
bastante.”
Hace ya algún tiempo que el gobierno de la Generalitat de Catalunya formado por una coalición de izquierdas (Partido Socialista de Cataluña, Izquierda Republicana de Cataluña y Iniciativa por Catalunya-Verdes) dio a luz una campaña masiva bajo el lema: “A mi també em passa. I a tú?” (“A mí también me pasa. ¿Y a ti?”).
Dicha campaña se recoge bajo el paraguas de la Consejería de Salud y tiene la intención de incidir de una forma clara y radical en la educación sexual de nuestros niños. Con el dinero de todos los contribuyentes se han publicado folletos explicativos destinados a los niños de 10 años. En estos falsos opúsculos se exponen los “beneficios” de la masturbación y las formas de realizarlo, la libre elección de género, la promiscuidad en los niños, el preservativo como única solución al VIH y el absoluto predominio del hedonismo individualista en las relaciones. No existe el conocimiento de la otra persona sino es mediante el sexo.
Este gobierno levanta la bandera de la libertad, de la innovación y el avance. Pero tras esta fachada se esconden las ideas más arraigadas del fascismo. El “papa estado” (en este caso Comunidad Autónoma o como llaman algunos, país) debe “velar” por la integridad de sus ciudadanos. Y con esta excusa ¡se meten hasta la cocina! Es el Estado quien pretende adoctrinar a nuestros hijos. ¿Qué diferencia ideológica hay entre la Alemania de Hitler y la Cataluña del Tripartito II? En la forma muchas, en el fondo ninguna. Hitler quemaba libros para anular los resquicios contrarios a su fanatismo. La Generalidad de Cataluña ataca directamente a las bases sociales, las futuras generaciones para eliminar cualquier resquicio de oposición a su concepción de ser humano y de la forma que tiene de relacionarse. Un concepto de persona totalmente denigrada. Síndrome de una clase política enferma que ha convertido un tabú en una enfermiza obsesión.
El Gobierno impone y la sociedad, a callar. Un neofascismo alarmante escondido bajo el maquillaje de la progresía más agresiva.

1 comentario:
Como dijo Capucci en relación a la visión de Gramsci de cómo implantar el comunismo, el socialismo es la antesala del comunismo y no al revés. Y se está comprobando la tesis en esta campaña. Una pena.
Un petonàs!
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